Soy mujer.
Y un entrañable calor me abriga
cuando el mundo me golpea.
Es el calor de otras mujeres,
de aquellas que hicieron de la vida
este rincón sensible, luchador,
de piel suave y corazón guerrero.
En el Cervantes luchamos día a día por la igualdad de niñas y niños.
Podéis encontrar recursos para trabajar en casa desde este enlace: